Alicia a través del espejo
Alicia a través del espejo —¡Asà es! ¡Tú lo has dicho! —gritó la Reina roja—.Cinco veces más templadas y cinco veces más frÃas…, de la misma manera que yo soy cinco veces más rica que tú y cinco veces más lista!
Alicia se dio por vencida, suspirando.
—Es igual que una adivinanza sin solución —pensó.
—Humpty Dumpty también la vio —continuó la Reina blanca con voz grave, más como si hablara consigo misma que otra cosa—. Se acercó a la puerta con un sacacorchos en la mano.
—Y, ¿qué es lo que querÃa? —preguntó la Reina roja.
—Dijo que iba a entrar como fuera —explicó la Reina blanca— porque estaba buscando a un hipopótamo. Ahora que lo que ocurrió es que aquella mañana no habÃa nada que se le pareciese por la casa.
—Y, ¿es que sà suele haberlos, por lo general? —preguntó Alicia muy asombrada.
—Bueno, sólo los jueves —replicó la Reina.
—Yo sà sé a lo que iba Humpty Dumpty —afirmó Alicia—. Lo que querÃa era castigar a los peces, porque…
Pero la Reina blanca reanudó en ese momento su narración.
—¡Qué de truenos y de relámpagos! ¡Es que no sabéis lo que fue aquello!