Alicia a través del espejo
Alicia a través del espejo —Dime, Dina: ¿te transformaste en Humpty Dumpty? Pues yo creo que sÃ… Sin embargo, será mejor que no se lo digas a tus amigos por ahora porque aún no estoy segura.
—A propósito, gatito; si de verdad estuviste conmigo en mi sueño, hay algo con lo que desde luego lo habrÃas pasado muy bien…, toda esa cantidad de poemas que me recitaron y, ¡todos sobre peces! Mañana por la mañana te daré algo que te guste mucho. Mientras te comes el desayuno te recitaré "La morsa y el carpintero", ¡para que puedas imaginarte que te estás zampando unas ostras! Ahora, veamos, gatito, pensemos bien quién fue el que ha soñado todo esto. Te estoy preguntando algo muy serio, querido mÃo, asà que no debieras de seguir ahà lamiéndote una patita de esa manera… ¡Cómo si Dina no te hubiera dado ya un buen lavado esta mañana! ¿Comprendes, gatito? Tuve que ser yo o tuvo que ser el Rey rojo, a la fuerza. ¡Pues claro que él fue parte de mi sueño!…, pero también es verdad que yo fui parte del suyo.
¿Fue de veras el Rey rojo, gatito? Tú eras su esposa, querido, de forma que tú debieras de saberlo… ¡Ay gatito! ¡Ayúdame a decidirlo! Estoy segura de que tu patita puede esperar a más tarde. Pero, el exasperante minino se hizo el sordo y empezó a lamerse la otra.
¿Quién creéis vosotros que fue?