Alicia a través del espejo
Alicia a través del espejo (—Pero no querÃa ni mirar a la figurilla —decÃa luego Alicia cuando se lo estaba contando todo a su hermana—. VolvÃa la cabeza y pretendÃa que no la veÃa; pero parecÃa que estaba algo avergonzado de sà mismo, asà que creo que tuvo que ser él quien se convirtió en la Reina roja.)
—¡Siéntate un poco más derecho! —le gritó Alicia riendo alegremente—. ¡A ver si haces una reverencia mientras piensas qué es lo que vas a…, lo que vas a ronronear! Ya sabes que asà se gana tiempo.
Y lo levantó en brazos para darle un besito.
—En honor de quien ha sido una Reina roja. ¡Copito de nieve! ¡Mi favorito! —continuó mirando por encima del hombro y viendo al gatito blanco, que se sometÃa aún con paciencia al meticuloso acicalamiento de su madre—. ¿Y cuándo, me pregunto, acabará Dina con su Blanca Majestad? Por eso será que estabas tan desgreñada en mi sueño… ¡Pero Dina! ¿Te das cuenta de que estás fregoteando nada menos que a una Reina Blanca? ¡Francamente, qué falta de respeto!
—¿Y en qué se habrá convertido Dina, me gustarÃa saber? —continuó parloteando Alicia mientras se acostaba sobre el suelo, poniéndose cómoda, con un codo apoyado sobre la alfombra y la barbilla descansando sobre una mano, para observar a los gatitos.