Alicia a través del espejo
Alicia a través del espejo —Un peón puede avanzar dos casillas en su primer movimiento, ya sabes. De forma que irás muy deprisa través de la tercera casilla… supongo que lo harás en tren… y te encontrarás en la cuarta antes de muy poco tiempo. Bueno, esa casilla es de Tweedledum y Tweedledee… En la quinta casilla casi no hay más que agua… La sexta pertenece a Humpty Dumpty… pero ¿no dices nada?
—Yo… yo no sabÃa que tuviese que decir nada… por ahora… —vaciló intimidada Alicia.
—Pues debÃas haber dicho —regañó la Reina con tono bien severo— «Pero ¡qué amable es usted en decirme todas estas cosas»… Bueno, supongamos que lo has dicho… La séptima casilla es toda ella un bosque… pero uno de los caballos te indicará el camino… y en la octava ¡seremos reinas todas juntas y todo serán fiestas y ferias!
Alicia se puso en pie, hizo una reverencia y volvió a sentarse de nuevo.
Al llegar al siguiente piquete, la Reina se volvió de nuevo y esta vez le dijo:
—Habla en francés cuando no te acuerdes de alguna palabra en castellano… acuérdate bien de andar con las puntas de los pies hacia afuera… y ¡no te olvides nunca de quién eres!