Alicia a través del espejo
Alicia a través del espejo —Cuando haya avanzado dos metros —dijo, colocando un piquete para marcar esa distancia— te daré las instrucciones que habrás de seguir… ¿Quieres otra galleta?
—¡Ay, no, gracias! —contestó Alicia—. Con una tengo más que suficiente.
—Se te ha quitado la sed, entonces, ¿eh? —comentó la Reina.
Alicia no supo qué contestar a esto, pero afortunadamente no parecÃa que la Reina esperase una respuesta, pues continuó diciendo:
—Cuando haya avanzado tres metros, te las repetiré, no vaya a ser que se te olviden. Cuando llegue al cuarto, te diré «adiós». Y cuando haya pasado el quinto, ¡me marcharé!
Para entonces la Reina tenÃa ya colocados todos los piquetes en su sitio; Alicia siguió con mucha atención cómo volvÃa al árbol y empezaba a caminar cuidadosamente por la hilera marcada.
Al llegar al piquete que marcaba los dos metros se volvió y dijo: