Alicia a través del espejo
Alicia a través del espejo —Luego, está la luciérnaga.
—Mira ahÃ, sobre esa rama encima de tu cabeza —señaló el mosquito— y verás una hermosa luciérnaga de postre. Su cuerpo está hecho de budÃn de pasas, sus alas de hojas de acebo y su cabeza es una gran pasa flameando al coñac.

—¿Y de qué vive? —preguntó Alicia, igual que antes.
—Pues de turrones y mazapán —respondió el mosquito—, y anida dentro de una caja de aguinaldos.
—Luego, tenemos a la mariposa —continuó Alicia, después de haber echado un buen vistazo al insecto de la flameante cabeza y de haberse preguntado:
—¿Y no será por eso que a los insectos les gusta tanto volar hacia la llama de las velas…?, ¿por qué todos quieren convertirse en luciérnagas de postre?
—Pues arrastrándose a tus pies —dijo el mosquito.
Y Alicia apartó los pies con cierta alarma.
—Podrás ver a una melindrosa meriendaposa o mariposa de meriendas. Tiene las alas hechas de finas rebanadas de pan con mantequilla, el cuerpo de hojaldre y la cabeza es toda ella un terrón de azúcar.

—Y ésta ¿de qué vive?
—De té muy clarito con crema.