Alicia en el PaÃs de las Maravillas
Alicia en el PaÃs de las Maravillas —Pero ¿por qué vivÃan en el fondo de un pozo?
—Toma un poquitÃn más de té —le dijo muy seria a Alicia la Liebre de Marzo.
—Aún no lo he probado —replicó Alicia en tono algo ofendido—, asà que no puedo tomar más.
—Querrás decir que no puedes tomar menos —dijo el Sombrerero—: es bien fácil tomar más que nada.
—Nadie le ha pedido su opinión —dijo Alicia.
—¿Y quién está haciendo observaciones personales ahora? —preguntó con aire de triunfo el Sombrerero.
Alicia no sabÃa qué contestar a esto; asà que se sirvió un poco de té y pan con mantequilla y, volviéndose al Lirón, le repitió la pregunta:
—¿Por qué vivÃan en el fondo de un pozo?
El Lirón se tomó otros minutos para meditar la pregunta y luego contestó:
—Era un pozo de melaza.
—¡No existe cosa semejante! —empezó a decir, no sin enojo, Alicia, pero el Sombrerero y la Liebre de Marzo dijeron «¡Chist! ¡Chist!», para imponer silencio, y el Lirón, en tono malhumorado, observó:
—Si no sabes comportarte, mejor será que termines tú el cuento.
—¡No, por favor, sigue! —le rogó con mucha humildad Alicia—. Prometo no interrumpir más. Y hasta no me extrañarÃa que existiera uno…