Alicia en el País de las Maravillas
Alicia en el País de las Maravillas —¡Ven! —ordenó el Grifo. Y tomando a Alicia de la mano, partió a toda prisa sin esperar a que concluyera la canción.
—¿De qué juicio se trata? —jadeó Alicia, mientras corrían, pero el Grifo solo respondió:
—¡Ven! —Y corrió aún más deprisa, mientras sonaba cada vez más débil, arrastrado por la brisa que los seguía, el melancólico estribillo:
¡De noooche sooopa,
beeella y riiiquíiisiiima sooopa!