Alicia en el PaÃs de las Maravillas
Alicia en el PaÃs de las Maravillas 
—De ningún modo —contestó decidida la Reina Roja—. Trinchar a alguien que acaban de presentarnos constituirÃa una grave falta de etiqueta. ¡Retiren el asado! —Y los camareros se lo llevaron, para reemplazarlo por un pudin de ciruelas.
—Por favor, no me presenten al pudin —se apresuró a decir Alicia— o nos quedaremos sin cenar. ¿Les sirvo un poco?
Pero la Reina Roja, por toda respuesta, gruñó, mirándola airada: