Alicia en el País de las Maravillas
Alicia en el País de las Maravillas Con ceño foscolérico lo miró el Capitán:
«¡Este no es el momento ni la oportunidad!
¡Haberlo dicho antes y no cuando el Snark
está, como quien dice, en un tris de llegar!
»Mucho lamentaríamos, ya puedes figurarte,
que te desvanecieras para siempre jamás.
Pero, amigo, ¿por qué, al iniciar el viaje,
no mencionaste entonces tal eventualidad?
»Es bien inoportuno que ahora lo menciones
—tal como, me parece, he sugerido ya.»
Y el hombre, «¡Hep!» llamado, con suspiros responde:
«Le informé cuando estaba a punto de embarcar.
»De insensatez o crimen bien podéis acusarme
(quien no incurre en flaquezas es ajeno a lo humano).
¡Pero que nadie diga que entre mis muchos males
cuentan precisamente falsedades y engaños!