Alicia en el PaÃs de las Maravillas
Alicia en el PaÃs de las Maravillas … … … … … … … … … … … … … … … … … … … … … … … … … … … … … … … … … … Lo que me retiene aquà es una gran obra de zincografÃa que está realizando en mi estudio (al menos la parte fotográfica) un hombre expresamente venido de Essex, con ayudante y un montón de sustancias quÃmicas. Requirió tiempo y me causó problemas encontrar a un experto en estas materias: yo estaba decidido a hacerlo muy pulcramente o a no hacerlo. Pero usted, a todo esto, se preguntará: ¿cuál será esa obra tan importante? El germen de Alicia en el paÃs de las maravillas fue una narración improvisada que conté a las tres hijas del Decano Liddell en un viaje en barca: fue luego, a instancias de Miss Alice Liddell, que la escribà para ella en un manuscrito, con ilustraciones a pluma (¡y qué ilustraciones!) de mi propia invención, sin tener en aquella época la menor intención de imprimirlo. Pero algunos amigos me urgieron a ello; asà que lo reescribÃ, ampliándolo, y publiqué el relato. Ahora que ya hemos vendido unos 70.000 ejemplares, se me ocurrió que a mucha gente le interesarÃa tener en facsÃmil el libro manuscrito: y en esto estoy actualmente. Tiene 92 páginas, y aunque hacemos dos a la vez, es un trabajo fastidioso que me obliga a estar todo el dÃa presente, pues no permito que nadie salvo yo toque el manuscrito. Las manos de los operarios lo echarÃan a perder, y ahora no es de mi propiedad, de modo que siento una terrible responsabilidad al tenerlo prestado por su dueña que (me complace creerlo) lo estima como algo único. Por fortuna (pues eso evitará confusión) su tÃtulo difiere del libro publicado: se llama las Aventuras subterráneas de Alicia. En un mes o dos, espero tener el placer de enviarle a usted (y también a dos o tres amigos más) el facsÃmil … … … … … … … … … … … … … … … … … … … … … … … … … … … … …