Silvia y Bruno
Silvia y Bruno Resulta posible, sin duda, escribir un relato de ese modo: y, si decirlo no es vanidad por mi parte, creo que yo mismo —si me viera en la desgraciada situación (pues yo lo considero una verdadera desgracia) de estar obligado a producir una determinada cantidad de texto narrativo en un tiempo dado podrÃa «cumplir con mi tarea», y fabricar mi «relato hecho de ladrillos», como han hecho otros esclavos. Una cosa al menos podrÃa garantizar respecto a la historia asà creada: que serÃa totalmente común y corriente, que no contendrÃa ni una sola idea novedosa, ¡y que resultarÃa una lectura muy muy aburrida!
Este tipo de literatura ha recibido el apropiadÃsimo nombre de «paja», la cual podrÃa definirse adecuadamente como «aquello que todos pueden escribir y nadie puede leer». No me atrevo a afirmar que el presente volumen esté libre por completo de ella: en ocasiones, para poder situar una escena en el lugar que le corresponde, ha sido necesario alargar una página dos o tres lÃneas: pero puedo decir de manera honesta que no he añadido más de lo absolutamente imprescindible.