Silvia y Bruno

Silvia y Bruno

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Capítulo 3

Regalos de cumpleaños

—¡Es mi hermano! —exclamó el subrector, en un susurro de alarma—. ¡Suéltalo, date prisa!

La solicitud iba claramente dirigida al lord canciller, quien al instante respondió, con voz aguda y monocorde, como un niño que recitara el alfabeto:

—Como iba diciendo, subexcelencia, este movimiento portentoso…

—¡Has comenzado demasiado pronto! —interrumpió el otro, apenas capaz de mantener su voz en un susurro, tal era su excitación—. Es imposible que te haya oído. ¡Empieza otra vez!

—¡Como iba diciendo —salmodió el obediente lord canciller—, este movimiento portentoso ha adquirido ya las dimensiones de una revolución!

—¿Y cuáles son las dimensiones de una revolución? —La voz era afable y sosegada, y el rostro del alto y digno anciano, que acababa de entrar en la sala, llevando a Silvia de la mano, y con Bruno montado en actitud triunfante sobre su hombro, era demasiado noble y gentil para haber asustado a un hombre menos culpable: pero el lord canciller se puso pálido en el acto, y apenas pudo articular las palabras:

—¿Las dimensiones, ex… excelentísima? ¡M-m-me parece que no le comprendo!


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker