Silvia y Bruno

Silvia y Bruno

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Yo repuse que no cabía duda de que aquella era la verdadera prueba para saber si alguien tenía miedo o no.

—Y el león dijo: «Oh, me alimento de pan con mantequilla, cerezas, mermelada, bizcocho con pasas…».

—¡… y manzanas! —interpuso Bruno.

—Sí, «y manzanas». Bruno dijo: «¿Quiere venir conmigo a mi picnic?». Y el león contestó: «¡Oh, iría encantadísimo!». De modo que Bruno y el león se fueron juntos. —Silvia calló repentinamente.

—¿Eso es todo? —pregunté yo, abatido.

—Todo no —repuso Silvia de forma picara—. Hay una o dos frases más. ¿Verdad, Bruno?

—Sí —dijo este con una despreocupación claramente fingida—; sólo una o dos fdases más.

—Luego, durante su camino en mutua compañía, miraron por encima de un seto, ¡y qué fue lo que vieron sino un corderito negro! Y el cordero tenía muchísimo miedo. Y echó a correr…

—¡Estaba asustado de veddad! —intervino Bruno.

—Echó a correr. Y Bruno salió corriendo detrás de él, diciendo a voces: «¡Corderito! ¡No debes tenerle miedo a este león! ¡Nunca mata a nadie! Se alimenta de cerezas y mermelada…».

—¡… y manzanas! —añadió Bruno—. ¡Siempde te olvidas de las manzanas!


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker