El Primer loco
El Primer loco ¿Por qué no me despreciaba? ¿Por qué no me odiaba y huía de mí para no volver más? Es que el destino, la fatalidad, la desgracia, la habían ligado a mí con inquebrantables lazos y héchola mi esclava sin que me importase, ni ella se diese verdadera cuenta del por qué y cómo me amaba, perteneciéndome en cuerpo y alma como yo a Berenice... ¡Oh, eterna lucha de la vida! ¿No hay algo en esto que amedrenta, que la razón no puede medir y que hace pensar en la realidad de otras existencias mejores, ya que en ésta estamos condenados a ir de contino en pos de lo que nos huye y a huir de lo que nos busca? Aquella niña quería beber en mi boca la muerte y aborrecía en brazos de otro la vida.