Poemas & Elegias
Poemas & Elegias Tan pronto como estos deseados dÃas, cumplido su tiempo, llegaron, toda Tesalia visita la casa en tropel, se llena el palacio de una muchedumbre alegre; ofrecen sus regalos en bandejas, manifiestan su contento en el rostro. Se deja Cieros[169], 35 abandonan el Tempe de PtÃa, las mansiones de Cranón y los muros de Larisa, se reúnen en Farsalia y ocupan sus moradas. Nadie cultiva los campos, descansan los cuellos de los terneros, las viñas bajas no se limpian con los curvos rastrillos, no 40 aran la tierra con el arado hundido los bueyes, la hoz de los podadores no recorta la sombra de los árboles, la sucia herrumbre se asienta en los arados abandonados; pero las moradas de él, a donde quiera que se extiende el rico palacio, brillan con el re45 fulgente oro y con la plata. Resplandece el marfil en el trono, relucen las copas en las mesas; todo el palacio se goza con el suntuoso tesoro real. El lecho nupcial de la diosa se coloca en el centro del palacio, incrustado del colmillo indio. Lo cubre la púrpura teñida del rojo rosado del múrice.