Poemas & Elegias
Poemas & Elegias 25 Con su muerte yo he ahuyentado del todo de mi pensamiento estas pasiones y todos los placeres de mi corazón. Por ello, respecto a lo que escribes: «Es vergonzoso, Catulo, permanecer en Verona, porque aquà cualquiera de la mejor sociedad calien30 ta sus frÃos miembros en una cama vacÃa». Eso, Manio, no es vergonzoso; es más bien digno de lástima. Perdonarás, pues, si no te otorgo, porque no puedo, estos presentes de amistad, que el dolor me ha arrancado. Pues ocurre que no hay gran abundancia de libros en mi casa, ya que vivo en Roma. Aquélla es M35 i casa, aquélla es mi residencia, allà transcurre mi vida. Aquà sólo me acompaña una caja de libros de las muchas que tengo. Y en estas circunstancias no querrÃa que pensaras que obro asà por malevolencia o con un espÃritu escasamente cordial, porque a ti, que me lo pedÃas, no se te ha ofrecido la posibilidad de 40 ninguna de las dos cosas. Yo, con gusto, te las ofrecerÃa, si pudiera.