Poemas & Elegias
Poemas & Elegias En cuanto a ti, que te atreviste con regalos a corromper a un joven, que se burle con repetidos adulterios tu mujer sin recibir ningún castigo y, cuando haya agotado al joven amante 55 con secretos placeres, contigo se acueste indiferente y vestida. Haya siempre señales extrañas en tu lecho y a lujuriosos permanezca siempre abierta tu casa. Que no se pueda decir que tu lasciva hermana ha bebido más copas o ha rendido a más hom60 bres. Cuentan que muchas veces prolonga los banquetes bebiendo hasta que, al salir, el carro de Lucero llama al día. Ninguna mejor que ella sería capaz de aprovechar la noche ni de disponer las diferentes posturas de los trabajos amorosos. Pero 65 tu mujer lo ha aprendido muy bien, y tú, el mayor de los necios, ¿no te das cuentas, cuando con insólito arte te excita su cuerpo? ¿Es que crees que por ti arregla su pelo o que peina con espeso peine su fina cabellera? ¿Es que tu rostro la incita a esas cosas, a ceñir de oro sus brazos y a pasearse ataviada con 70 vestido de tirio? No es por ti por quien ella quiere parecer bonita, sino por un cierto joven por quien estaría dispuesta a mandar al infierno tu hacienda y tu casa. No es que lo haga por vicio, sino que del contacto de un cuerpo podrido de gota y del 75 abrazo de un viejo huye una chica refinada. Precisamente con éste se ha acostado mi joven amante. Yo puedo llegar a creer que él puede hacer el amor con fieras salvajes.