Poemas & Elegias
Poemas & Elegias Si no te quisiera más que a mis propios ojos, simpatiquÃsimo Calvo, por ese regalo te odiarÃa con el odio de Vatinio[85]. Pues, ¿qué he podido hacer o decir yo para que me mates con 5 tantos malos poetas? ¡A ese cliente tuyo los dioses le otorguen toda clase de males, a ese que te ha enviado de regalo tal cúmulo de herejÃas! Y si, como sospecho, este nuevo y escogido 10 regalo te lo hizo el maestro Sila[86], no lo tomo a mal; al contrario, tomo a bien y con felicidad el que no se malogren tus esfuerzos. ¡Grandes dioses!, ¡horrible y condenado librito! ¡Por cierto, se lo enviaste a tu querido Catulo, para matarlo al punto 15 en el mejor de los dÃas, el de las Saturnales[87]! No, no, falso; esto no se va a quedar asÃ, pues en cuanto amanezca acudiré corriendo a las estanterÃas de los libreros, cogeré los Cesios, 20 los Aquinos, el Sufeno[88], todos esos venenos y con ellos como tormentos te devolveré el regalo. Vosotros, por el momento, adiós. Idos de aquÃ, volved allà de donde habéis salido con pie maldito, castigos de mi generación, pésimos poetas.