Poemas & Elegias
Poemas & Elegias Como vid solitaria que nace en un campo desnudo, jamás 50 se levanta, jamás crÃa suave uva, sino que, doblando su tierno tallo bajo el peso que la inclina, ya está a punto de tocar con su raÃz el sarmiento más elevado, a ella ningún labrador, ningún novillo la cultiva. Pero si, casualmente, se ha unido a un olmo 55 en maridaje, muchos novillos, muchos labradores la cultivan. Asà es la virgen: mientras queda sin tocar, envejece sin cuido. Cuando un matrimonio conveniente en su momento preciso ha conseguido, resulta más querida de su esposo y menos molesta a su padre. <¡Oh, Himen Himeneo, preséntate, oh, Himen Himeneo!>.
60 Y tú no te resistas a esposo semejante, novia. No conviene resistirse a quien tu propio padre te entregó, tu propio padre y tu madre a quienes debes obedecer. Tu virginidad no toda es tuya, también es de tus padres. Un tercio es de tu padre, otro tercio ha sido confiado a tu madre; sólo el último tercio es 65 tuyo. No hagas frente a los dos, que entregaron a su yerno sus derechos al mismo tiempo que la dote. ¡Oh, Himen Himeneo, preséntate, oh, Himen Himeneo!
Poema de Atis, con caracterÃsticas de epilio y de himno a Cibeles.
