Don Quijote de la Mancha
Don Quijote de la Mancha Lo primero que a veces ponen de relieve los manuales escolares es que El Quijote es una burla de los libros de caballerÃas: una sátira tan genial que contribuyó decisivamente a acabar con el gusto por la lectura de aquel género tan popular en el siglo XVI español. Todo esto es muy verdad y, sin embargo, ¿a quién puede importarle hoy dÃa? Ruego en este punto un poco de imaginación al lector. Los libros medievales de caballerÃas contaban aventuras y heroicidades de unos guerreros fantásticos e indestructibles, enfrentados a enemigos no menos grandiosos. Eran un portento de libertad e imaginación narrativas (y mucho del género satirizado impregnó el desenfado del Quijote), más o menos como hoy puedan serlo las series de aventuras de ciencia ficción. Hay que comprender, por tanto, que, cada vez que se alude en la novela a algún guerrero o a alguna situación tÃpica de los libros de caballerÃas, se estaba haciendo alusión a personajes tan populares entonces como hoy lo son algunos héroes de las series televisivas, cinematográficas, informáticas o gráficas de la ciencia ficción.
La diferencia entre las aventuras de los libros de caballerÃas y la ciencia ficción no estriba, pues, en la actitud o expectativas de los lectores, sino en que, ya en el siglo XVI, los libros de caballerÃas se remitÃan a un remoto pasado, mientras que la ciencia ficción se remite a un futuro cada vez más próximo.