Los trabajos de Persiles y Sigismunda
Los trabajos de Persiles y Sigismunda Vieron los de la ciudad el bulto de la nave, y creyeron ser el de alguna ballena o de otro gran pescado que con la borrasca pasada había dado al través. Salió infinita gente a verlo, y, certificándose ser navío, lo dijeron al rey Policarpo, que era el señor de aquella ciudad, el cual, acompañado de muchos y de sus dos hermosas hijas, Policarpa y Sinforosa, salió también, y ordenó que con cabestrantes, con tornos y con barcas, con que hizo rodear toda la nave, la tirasen y encaminasen al puerto.
Saltaron algunos encima del buco, y dijeron al rey que dentro dél sonaban golpes, y aun casi se oían voces de vivos.
Un anciano caballero que se halló junto al rey, le dijo: