Los trabajos de Persiles y Sigismunda
Los trabajos de Persiles y Sigismunda 
Prosigue Periandro su agradable historia y el robo de Auristela
A que no más gusto escuchaba a Periandro era la bella Sinforosa, estando pendiente de sus palabras como con las cadenas que salían de la boca de Hércules: tal era la gracia y donaire con que Periandro contaba sus sucesos. Finalmente, los volvió anudar, como se ha dicho, prosiguiendo desta manera: