Los trabajos de Persiles y Sigismunda
Los trabajos de Persiles y Sigismunda 
Da cuenta Periandro de un notable caso que le sucedió en el mar
A salud del enhechizado Antonio volvió su gallardía a su primera entereza, y con ella se volvieron a renovar en Cenotia sus mal nacidos deseos, los cuales también renovaron [en] su corazón los temores de verse de él ausente: que los desahuciados de tener en sus males remedio, nunca acaban de desengañarse que lo están, en tanto que veen presente la causa de donde nacen. Y así, procuraba, con todas las trazas que podía imaginar su agudo entendimiento, de que no saliesen de la ciudad ninguno de aquellos huéspedes; y así, volvió a aconsejar a Policarpo que en ninguna manera dejase sin castigo el atrevimiento del bárbaro homicida, y que, por lo menos, ya que no le diese la pena conforme al delito, le debía prender y castigarle siquiera con amenazas, dando lugar que el favor se opusiese por entonces a la justicia, como tal vez se suele hacer en más importantes ocasiones.