Los trabajos de Persiles y Sigismunda
Los trabajos de Persiles y Sigismunda 
ODA esta tardanza del cuento de Periandro se declaraba tan en contrario del gusto de Policarpo, que ni podía estar atento para escucharle, ni le daba lugar a pensar maduramente lo que debía hacer para quedarse con Auristela. Sin perjuicio de la opinión que tenía de generoso y de verdadero, ponderaba la calidad de sus huéspedes, entre los cuales se le ponía delante Arnaldo, príncipe de Dinamarca, no por elección, sino por herencia; descubría en el modo de proceder de Periandro, en su gentileza y brío, algún gran personaje, y en la hermosura de Auristela el de alguna gran señora. Quisiera buenamente lograr sus deseos a pie llano, sin rodeos ni invenciones, cubriendo toda dificultad y todo parecer contrario con el velo del matrimonio; que, puesto que su mucha edad no lo permitía, todavía podía disimularlo, porque en cualquier tiempo es mejor casarse que abrasarse.