Novelas ejemplares
Novelas ejemplares En El amante liberal se refiere la relación amorosa entre Ricardo y Leonisa, obstaculizada por la presencia de un tercero (Cornelio) y, también, por los muchos accidentes de la fortuna que les suceden, dentro de las coordenadas habituales en una novela bizantina. Aún más interesante resulta la relación entre Ricardo y Mahamut. La novela presenta en su comienzo a dos personajes: un cautivo, quejándose amargamente, y un turco. Se han criado juntos. El cautivo se llama Ricardo y el nombre del turco solo lo sabremos un poco más adelante, asà como su verdadero origen, que no se conocerá hasta muy avanzada la novela («natural de Palermo, que por varios accidentes estoy en este traje vestido»). Son de la misma edad y condición. Cervantes selecciona hábil y morosamente la información que proporciona al lector, mediante un procedimiento que no es difÃcil encontrar en otras novelas, de manera que los datos referentes a ellos se ofrecen poco a poco, a cuentagotas, si se quiere: primero se oyen las quejas de Ricardo, pero solo después se sabe la verdadera naturaleza de tales quejas; del otro primero se informa sobre su origen (turco), después se dice el nombre (Mahamut) y que reniega de su fe y de la manera en que viste, todos ellos, en verdad, elementos que llevan a sospechar que debajo de la apariencia de turco se esconde alguien que realmente no lo es. De inmediato este personaje queda en un segundo plano, mientras Ricardo cuenta largamente su historia. Su función ahora —y a lo largo de toda la novela— consiste en corroborar las afirmaciones de Ricardo, guiar y supervisar la narración para que el que la cuenta no se despiste y relate cosas que no tienen importancia, con lo que se consigue agilizar el relato. Amigo estrecho y casi hermano de Ricardo, se convierte en su confidente y consejero, hasta el extremo de que Ricardo no hace nada sin consultarle primero. La primera y, me parece, única vez que Ricardo actúa por propia iniciativa es una vez obtenida la libertad casi al final de la novela. Es su informador e, incluso, intermediario, y favorecedor de los amores entre Ricardo y Leonisa, al crear, en buena medida, un estado de opinión en Leonisa favorable a Ricardo y desfavorecedor de Cornelio. Cervantes recurre a esta técnica, la de crear estados de opinión, para inclinar en un sentido o en otro las decisiones de sus personajes en otras novelas, como La ilustre fregona. En buena medida, esta pareja se compone de un personaje que relata, protagoniza la acción y otro que, desde una perspectiva, digamos, superior vigila y orienta la narración, a la vez que aconseja al primero de quien se convierte en su confidente y amigo más próximo. Y también, en algún momento, ese primer personaje (Ricardo) abandona tal papel para comportarse como Mahamut, muestra palpable del proceso de intercambio de los rasgos caracterizadores de los personajes protagonistas, que se volverá a encontrar en otras ocasiones (El coloquio de los perros).