Cinco obras en un acto
Cinco obras en un acto SVETLOVIDOV.—¡No quiero ir allí! ¡No quiero!… ¡Allí estoy solo, no tengo a nadie, Nikituschka!… ¡Ni parientes, ni vieja, ni hijos!… ¡Estoy tan solo como el viento en el campo!… ¡Cuando me muera, nadie se acordará de mí!… ¡Me da miedo la soledad! ¡No tengo a nadie que me acaricie, que me dé calor, que acueste al borracho en la cama!… ¿De quién soy?… ¿Quién me necesita?… ¿Quién me quiere?… ¡Nadie me quiere, Nikituschka!
NIKITA IVANICH.—(Entre lágrimas.) ¡El público le quiere, Vasil Vasilich!…
SVETLOVIDOV.—¡El público se fue! ¡A estas horas está durmiendo y no se acuerda de su bufón!… Sí… ¡Nadie me necesita! ¡Nadie me quiere! ¡No tengo mujer ni hijos!
NIKITA IVANICH.—¡Vaya cosa que le da pena!