Cinco obras en un acto
Cinco obras en un acto ¡Adiós, adiós, relinchador caballo,
clarín sonoro, excitador redoble
del bélico tambor, pífano agudo,
estandarte real, noble cortejo
de pompas, vanidades y esplendores,
inseparables de la lid gloriosa!…
NIKITA IVANICH.—¡Qué arte! ¡Qué talento!
SVETLOVIDOV.—Y esto también[6]:
¡Fuera de Moscú!
¡Aquí no vuelvo más!
¡A escape voime sin volverme atrás
en busca por el mundo de un rincón
do refugiar el sentimiento herido!…
¡Mi berlina! ¡Que traigan mi berlina!…
(Sale seguido de NIKITA IVANICH. El telón baja lentamente.)