La isla de Sajalin
La isla de Sajalin En las celdas comunes hay que tolerar y excusar fenómenos tan odiosos como la calumnia, la soplonería, los ajustes de cuentas y los negocios fraudulentos. Esa última actividad se basa en el concepto de maidan[16], introducido desde Siberia. Un preso bien provisto y ávido ganancias (razón que le ha llevado al penal), en definitiva, un kulak avariento y estafador, puede pagar a sus compañeros por detentar el monopolio del comercio en la celda; y si es un lugar de mucho tránsito y superpoblado, los beneficios pueden ascender a varios centenares de rublos al año. Al maidanschik, es decir, al hombre que detenta el maidan, se le designa oficialmente con el nombre de «encargado de los orinales», pues tiene la obligación de vaciarlos, si los hay, y de mantenerlos limpios. Normalmente en su tarima tiene un cofrecillo verde o marrón de un arshin y medio de largo, junto al que se exponen azucarillos, panecillos de trigo del tamaño de un puño, cigarrillos, botellas de leche y otras mercancías envueltas en papel o trapos sucios[17].