La isla de Sajalin
La isla de Sajalin En un cuarto: un vigilante, un suboficial, con su mujer de dieciocho años y su hija; un preso con su mujer de condición libre, un colono, un preso, etc.
A partir de esas bárbaras premisas y de semejante ambiente, en el que muchachas de quince y dieciséis años se ven obligadas a dormir al lado de presos, el lector puede juzgar cuánto desprecio y prepotencia rodea la vida de las mujeres y de los niños que han seguido voluntariamente al exilio a sus maridos y sus padres; qué escaso valor se les concede y cuán poco se piensa en una colonia agrícola.