La isla de Sajalin
La isla de Sajalin No es necesario demostrar que el acercamiento de los nativos al penal no es un medio de rusificación, sino un medio de depravación. Aún están lejos de comprender nuestras exigencias y dudo que estemos en condiciones de hacerles entender que a los presos se les captura, se les priva de libertad, se les infligen heridas y a veces se les mata, no por capricho, sino en interés de la justicia. Ellos lo interpretan como un acto de violencia, una manifestación de brutalidad, y probablemente se consideran asesinos a sueldo[56]. Si la rusificación es totalmente necesaria e indispensable, creo que, a la hora de elegir los medios, habría que tener en cuenta sus propias exigencias y no las nuestras. El decreto que autoriza su admisión en el hospital militar del distrito, la distribución de harina y grano como se hizo en 1886, durante un periodo de hambruna cuyas causas ignoro, la orden de no confiscar sus bienes por deudas y la condonación de esa deuda (Ordenanza N.º 204, 1890), así como medidas similares, probablemente alcanzarán ese objetivo con mayor rapidez que la distribución de placas y revólveres.
Además de los guiliakos, en Sajalín Septentrional vive un pequeño número de orokis u orochis, una tribu tungusa. Pero, como en la colonia penitenciaria apenas se sabe nada de ellos y en los límites de su territorio todavía no se alzan asentamientos rusos, me limito solo a mencionarlos.