La isla de Sajalin
La isla de Sajalin Tres verstas más lejos se encuentra la colonia de Bolshaia Yelán, fundada hace unos dos años. En esta región se da el nombre de yelán a los valles de los ríos en los que crecen olmos, robles, majuelos, saúcos, fresnos y abedules. Normalmente están protegidos de los vientos fríos y, mientras en los montes vecinos y en las marismas la vegetación sorprende por su pobreza y difiere muy poco de la polar, aquí crecen bosques exuberantes y hierbas dos veces más altas que una persona. En verano, cuando hace calor, la tierra «se cuece», como dicen aquí, el aire húmedo se vuelve tan sofocante como en un baño de vapor y el suelo recalentado hace que los tallos se desarrollen; así, en un mes el centeno alcanza casi un sazhen de altura. El yelán, que al ucraniano le recuerda sus levadas[71] natales, donde los prados alternan con los huertos y los bosques, es el lugar más apropiado para establecer una colonia[72].
En Bolshaia Yelán viven cuarenta personas, treinta y dos hombres y ocho mujeres. Hay treinta propietarios. Cuando los colonos desbrozaron la tierra para construir sus isbas, se les ordenó que, en la medida de lo posible, respetaran los viejos árboles. Gracias a esa medida la colonia no parece nueva, porque en la calle y en los patios se alzan viejos olmos de anchas hojas, que parecen plantados por lejanos antepasados.