La isla de Sajalin
La isla de Sajalin Tiene noventa habitantes: sesenta y tres hombres y veintisiete mujeres. Cuenta con cincuenta y dos propietarios.
En Kresti hay una tienda regentada por un sargento retirado, antiguo inspector del distrito de Timovo. En esa tienda se venden comestibles, pero junto a las sardinas también hay brazaletes de cobre. Cuando entré en la tienda, el sargento debió de tomarme por un funcionario muy importante porque de pronto, sin ninguna necesidad, se puso a explicarme que una vez estuvo metido en un lío, pero que ya se había arreglado todo, y empezó a enseñarme con apresuramiento diferentes certificados de buen comportamiento, entre ellos una carta de un tal señor Shneider que, aún me acuerdo, terminaba con la siguiente frase: «Cuando hace más calor, la nieve se funde». Luego, el sargento, deseando demostrarme que no debía nada a nadie, se puso a revolver entre los papeles en busca de varios recibos que no encontró. Salí de la tienda con el convencimiento de su completa inocencia y una libra de caramelos, por los que me cobró cincuenta kopeks, a pesar de su ínfima calidad.