La isla de Sajalin

La isla de Sajalin

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Durante mi estancia en Siantsi, el inspector de las colonias ordenó a veinticinco colonos que se reunieran junto a la casa del vigilante, donde se les anunció que, por orden del comandante de la isla, se les concedía la condición de campesino. El decreto, firmado por el general el 27 de enero, se le comunicó a los colonos el 26 de septiembre. Los veinticinco hombres recibieron la buena nueva en un completo silencio; ninguno se santiguó, ni expresó gratitud; todos seguían de pie, mudos, con rostros serios, como si les entristeciera la idea de que todo en este mundo, hasta el sufrimiento, tenga fin. Cuando el señor Yartsev y yo les preguntamos quién pensaba prolongar su estancia en la isla y quién marcharse, ninguno expreso deseos de quedarse. Todos decían que tenían ganas de volver al continente y que de buena gana se irían en ese mismo momento, pero que no tenían medios y que había que reflexionar sobre la cuestión. Empezaron a hablar de la necesidad de disponer de dinero, no solo para el viaje, sino también para gastar en el continente: había que solicitar la aceptación en una comunidad campesina, convidar, comprar tierra y construir una casa; en suma, se necesitarían unos mil quinientos rublos. Pero ¿de dónde sacarlos? En Ríkovskoie, a pesar de sus proporciones relativamente grandes, solo encontré a treinta y nueve campesinos, y ninguno de ellos tenía intenciones de echar raíces; todos querían volver al continente. Uno de ellos, llamado Bespálov, se está construyendo una gran casa de dos plantas con balcón, parecida a una dacha, que todos contemplaban con perplejidad, sin entender qué necesidad tiene de ella. Que un hombre rico, con hijos mayores, decida quedarse en Ríkovskoie, tal vez para siempre, cuando podría instalarse en cualquier otra parte, parece un extraño capricho, una extravagancia. En una ocasión, en Dubki, le pregunté a un campesino, empedernido jugador de cartas, si pensaba regresar al continente y él, mirando desdeñosamente el techo, me respondió: «Trataré de buscar el modo»[101].


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