La isla de Sajalin
La isla de Sajalin Hace quince o veinte años, nada más llegar, las llevaban a un burdel. «A falta de un emplazamiento especial —escribe Vlásov en su informe—, en el sur de SajalÃn las mujeres son alojadas en la panaderÃa… Depredanóvich, el comandante de la isla, ordenó transformar la sección femenina de la cárcel en un burdel». No cabe hablar de los trabajos a los que podÃan dedicarse, ya que «solo las que habÃan cometido alguna falta o no habÃan merecido el favor de los hombres», acababan trabajando en la cocina; las demás, servÃan a las «necesidades» de los hombres y se emborrachaban como cubas, hasta que finalmente, según Vlásov, llegaban a tal punto de depravación que, en un estado de ebriedad total, «vendÃan a sus propios hijos por una botella de alcohol».