La isla de Sajalin
La isla de Sajalin 
Presos en la cárcel
A lo largo de 1889, doscientos cuarenta y tres presos, es decir, uno de cada veinticinco, fueron encausados y llevados ante los tribunales. En el caso de los colonos esta cifra fue de sesenta y nueve, es decir, uno por cada cincuenta y cinco; y para los campesinos, de solo cuatro, es decir, uno por cada ciento quince. Esos datos muestran que, cuando el exiliado adquiere un estado de mayor libertad, el riesgo de ser llevado ante la justicia se reduce a la mitad. Esas cifras solo hacen referencia a la apertura de sumarios y juicios, no a la criminalidad registrada en 1889, ya que entre los casos hay algunos iniciados hace años que aún no se han cerrado. Las cifras pueden dar al lector una idea de la enorme cantidad de gente que languidece en espera de que su instrucción o su juicio, que se prolongan durante años, se resuelvan; también puede imaginarse el lector las consecuencias desastrosas de ese estado de cosas en la situación económica y psicológica de la población[186].