La isla de Sajalin
La isla de Sajalin La instrucción se confía normalmente al asistente del inspector de prisiones o al secretario del departamento de la policía. Según las palabras del comandante de la isla, «se abren sumarios sin disponer de suficientes indicios, se llevan con lentitud y torpeza, y los imputados son arrestados sin ningún fundamento». El sospechoso o el acusado es arrestado y encarcelado. Cuando en Goli Mis fue asesinado un colono, cuatro hombres fueron considerados sospechosos y encerrados[187] en celdas sombrías y húmedas. Al cabo de unos días soltaron a tres de ellos, pero el cuarto siguió detenido; le pusieron grilletes y ordenaron que le dieran comida caliente solo cada tres días; luego, por iniciativa del vigilante, le propinaron cien azotes y lo tuvieron a oscuras, hambriento y aterrorizado, hasta que confesó. En esa misma época también estaba encarcelada una mujer de condición libre llamada Garánina, acusada de haber asesinado a su marido; también estaba en una celda oscura y solo recibía comida caliente cada tres días. Cuando un funcionario la interrogó en mi presencia, declaró que llevaba mucho tiempo enferma y que, por alguna razón, no permitían que la viera el médico. Cuando el funcionario le preguntó al vigilante encargado de las celdas por qué no se había llamado a un médico, respondió literalmente lo siguiente:
—Se lo comuniqué al señor inspector, pero me dijo: «¡Déjala que se muera!».