La isla de Sajalin
La isla de Sajalin Esa incapacidad de diferenciar la prisión preventiva del encarcelamiento (¡y más en la celda oscura de un pena!) y de distinguir entre libres y detenidos, me causó una gran sorpresa, ya que el jefe del distrito es licenciado en derecho y el inspector de la cárcel prestó servicio en la policía de San Petersburgo.
En otra ocasión visité las celdas por la mañana temprano en compañía del jefe del distrito. Cuando sacaron de sus celdas a los cuatro sospechosos de homicidio, temblaban de frío. Garánina, con medias y sin zapatos, también temblaba y entornaba los ojos, cegada por la luz del sol. El jefe del distrito ordenó que la trasladaran a un lugar más luminoso. Ese mismo día pude ver a un georgiano que vagaba como una sombra por la entrada de los calabozos. Llevaba ya encerrado cinco meses en una celda oscura, acusado de envenenamiento, y seguía esperando el resultado de la instrucción, que aún no se había iniciado.