La isla de Sajalin
La isla de Sajalin Veamos ahora un caso de fuga por amor. El preso Artiom —he olvidado su apellido—, un joven de veinte años, era vigilante en un edificio público de Naibuchi. Estaba enamorado de una mujer aina que vivía en una de las yurtas del río Naibu y, según se dice, su amor era correspondido. Por algún motivo, se convirtió en sospechoso de un robo y como castigo fue trasladado a la cárcel Kórsakov, es decir, a noventa verstas de la mujer aina. Entonces, cogió la costumbre de escaparse del puesto para visitar a su amada en Naibuchi, y no dejó de hacerlo hasta que un día le dispararon en una pierna.

Colocación de grilletes a los presos