La isla de Sajalin
La isla de Sajalin De pronto traen a un muchacho con un absceso en el cuello. Hay que hacer una incisión. Pido un bisturí. El enfermero y dos hombres salen a toda prisa y se dirigen corriendo a algún sitio. Al poco rato vuelven con un bisturí, pero el instrumento no tiene filo; me dicen que no puede ser, ya que el cerrajero lo afiló hace poco. De nuevo el enfermero y los dos hombres salen corriendo y al cabo de dos o tres minutos traen otro bisturí. Empiezo a cortar, pero tampoco está afilado. Pido una solución de ácido fénico; me la dan, pero no al momento; es evidente que ese producto se usa poco. No hay palanganas, ni bolitas de algodón, ni sondas, ni tijeras en buen estado, ni siquiera agua en cantidad suficiente.
Ese ambulatorio tiene una media diaria de once pacientes. La media anual (en el transcurso de cinco años) es de dos mil quinientos ochenta y uno. En el hospital la media diaria de enfermos es de ciento treinta y ocho. La enfermería dispone de un médico principal[217], un médico adjunto, dos enfermeros, una comadrona (una para dos distritos) y —lo más escandaloso— de sesenta y ocho empleados: cuarenta y ocho hombres y veinte mujeres. El presupuesto de la enfermería en 1889 fue de veintisiete mil ochocientos treinta y dos rublos y noventa y seis kopeks[218].