La isla de Sajalin
La isla de Sajalin Sin contar los alojamientos de los oficiales y de los funcionarios, amén del arrabal de los soldados, donde viven militares casados con mujeres de condición libre —habitantes temporales que cambian cada año—, en Aleksándrovsk hay un total de doscientas noventa y ocho viviendas, para una población de mil cuatrocientos noventa y nueve habitantes, de los cuales novecientos veintitrés son hombres y quinientos setenta y seis mujeres. Si a eso se suma la población libre, los militares y los presos que pernoctan en la cárcel y no están destinados a ninguna hacienda, se obtiene una cifra cercana a las tres mil personas. En comparación con Slobodka, Aleksándrovsk cuenta con muy pocos campesinos; en cambio, los presos constituyen un tercio de los propietarios. El Reglamento de la deportación autoriza a vivir fuera de la prisión y, en consecuencia, a fundar un hogar, solamente a los presos reformados, pero esa ley se orilla a cada paso en razón de su carácter poco práctico. En las isbas no solo viven presos reformados, sino también presos a prueba e incluso condenados a penas prolongadas o a cadena perpetua. Además de los escribientes, dibujantes y artesanos que, en virtud de sus ocupaciones, no pueden vivir en la cárcel, Sajalín no carece de presos con familia, maridos y padres, a los que no sería racional separar de los suyos, pues ello acarrearía no pocas complicaciones a la vida de la colonia. Habría que alojar a toda la familia en la cárcel o suministrarle techo y comida a costa del Estado, u obligarles a quedarse en su lugar de origen hasta que el padre de familia acabara de cumplir su pena.