Tres hermanas
Tres hermanas MASCHA. —¡Qué tonta eres, Olga! ¿Qué es amor?…; pues será mi sino… Será mi destino… El me quiere… Todo esto asusta y no está bien…, ¿verdad?… (Atrayendo hacia a sí a IRINA y cogiéndola por la mano). ¡Oh, querida mía…! ¿Cómo se deslizará nuestra vida, y qué será de nosotras?… ¡En las novelas lo encuentra uno todo tan viejo, tan fácil de comprender…; pero cuando es uno mismo el que quiere, ve que nadie sabe nada y que cada uno tiene que decidir por sí propio…! ¡Queridas mías…! ¡Mis hermanas…! ¡Me he confesado a vosotras y de ahora en adelante guardaré silencio…! ¡Seré como el loco de la obra de Gogol…! ¡Silencio…, silencio…!