Tres hermanas
Tres hermanas ANDREI. —¡No me escucháis…! Natascha es una persona excelente…, honrada. (Deteniéndose después de dar unas vueltas en silencio). Cuando me casé, pensé que seríamos felices… y, sin embargo… ¡Dios mío…! (Llorando). ¡Mis queridas hermanas…! ¡Mis buenas hermanas…! ¡No me creáis! ¡No me creáis…! (Sale).
KULIGUIN. —(Asomando, inquieto, la cabeza por la puerta). ¿No está aquí Mascha?… ¡Qué cosa más rara! (Sale. Se oye tocar a fuego. El escenario queda vacío).
IRINA. —(Detrás del biombo). ¡Olga…! ¿Quién pega en el techo de abajo?
OLGA. —El doctor Iván Romanich. Está borracho.
IRINA. —¡Qué noche más agitada…! (Pausa). ¡Olia! (Asomando la cabeza tras el biombo). ¿Oíste?… ¡Se nos llevan la brigada…! ¡La trasladan a un sitio muy lejos…!
OLGA. —¡No son más que voces que corren!
IRINA. —¿Nos quedaremos entonces solas?… ¡Olia!
OLGA. —¿Qué?