Tres hermanas
Tres hermanas Pasa corriendo la DONCELLA, mientras IRINA permanece sentada, pensativa. Entran KULIGUIN y OLGA en compañía de VERSCHININ.
KULIGUIN. —¡Vaya, vaya…! Pues ¿no habían dicho que iba a haber Fiesta?
VERSCHININ. —¡Qué raro! ¡Cuando me fui, hace media hora, se quedaban esperando a las máscaras!
IRINA. —Se han ido todos.
KULIGUIN. —¿Mascha también?… ¿Adónde ha ido?… ¿Y qué hace Protopopov abajo, esperando en su troika?… ¿A quién espera?
IRINA. —¡No me hagas preguntas! ¡Estoy cansada!
KULIGUIN. —¡Bueno…, caprichosa…!
OLGA. —¡Ahora termina el Consejo! ¡Estoy rendida…! ¡Nuestra directora ha caído enferma, y ahora soy yo la que tiene que reemplazarla…! ¡Me duele la cabeza…! (Sentándose). ¡Andrei perdió ayer, jugando, doscientos rublos…! ¡La ciudad entera habla continuamente de ello!
KULIGUIN. —Sí…, yo también salí cansado de la Junta. (Se sienta).
