Búffalo Bill
Búffalo Bill Sin vacilar le gritó que el caballo era suyo y que no podÃa llevárselo, a lo que el sujeto contestó con una carcajada. El pobre muchacho se quedó mirando con cara triste cómo perdÃa su pony, cuando, de repente, una idea dibujó una sonrisa en sus labios. Llamó a su fiel Turk y lo azuzó contra el ladrón. Con inteligencia digna de un ser humano, el perro se puso a morderle las patas al caballo que, encabritado, dio un salto que el jinete no habÃa previsto y que lo echó por tierra. En seguida, el astuto y fiel animal empujó con sus ladridos al pony hacia donde se hallaba Bill. Sharp y sus compañeros, atónitos, no atinaron a hacer uso de las armas de fuego que con tanta facilidad dirimÃan todas sus cuestiones, ni cuando el perro hostigaba al caballo ni contra Bill cuando éste habÃa ya recuperado su cabalgadura. Un poco por la astucia del chico y el propio fracaso, se fueron sin intentar nada contra el valiente y sagaz muchacho.
Asà fueron transcurriendo los dÃas, hasta que por fin, acorralado, Isaac Cody tuvo que abandonar la comarca para salvar el pellejo.