Búffalo Bill
Búffalo Bill El misterio se descifró cuando fue completamente de día y se profundizó en las investigaciones. Se encontraron huellas de ante, no dejando lugar a dudas sobre la clase de indios que había visto Pat. Respecto al golpe que aseguraba haber recibido en la cabeza, era fácil conjeturar que al echar su caballo al galope para dar la alarma, se había llevado una rama por delante, golpeándose la cabeza. Fue muy difícil, sin embargo, convencerlo de la verdad de las cosas.
Por algo era irlandés.
Después de tres días de ininterrumpida marcha, llegamos a Beaver Creek, donde acampamos, y desde donde salieron varias partidas de exploradores para revisar la región en distintas direcciones, dejando en el campamento unos pocos hombres de custodia.
Al regresar las partidas de exploración, sin haber hallado rastros de indios, lo hallaron todo en la mayor confusión, porque durante la ausencia el campamento había sido atacado por un crecido número de indios, que habían dado muerte a dos hombres, llevándose sesenta caballos pertenecientes a la compañía «H».