Búffalo Bill
Búffalo Bill Esa misma tarde partió el mayor Brown con dos compañÃas y provisiones para tres dÃas, alejándonos —pues yo iba con él— bastante del campamento. A los dieciocho dÃas de infructuosa búsqueda de indios, las provisiones para tres dÃas con que habÃamos salido se habÃan agotado, por lo que nos dirigimos al ferrocarril más cercano, acampando a orillas del rÃo Saline, a tres millas de Buffalo Tank.
Mientras esperábamos, habÃa llegado al comando de nuestro cuartel general un nuevo jefe: el general E. A. Carr, quien trajo consigo el célebre «Forsuth Scouts», al mando del teniente Pepoon, distinguido oficial de carrera.
A la mañana siguiente, muy temprano, partimos a la caza de indios. El general Carr pensó que un movimiento que él ya tenÃa ideado de antemano, serÃa más eficaz y rápido para darles alcance y me ordenó que lo guiara por el camino que llevara más rápidamente a Elephant Rock, sobre el Beaver Creek. Al llegar a la bifurcación sur del Beaver, a los dos dÃas de marcha, descubrimos huellas recientes que nos apresuramos a seguir durante unas ocho millas. De repente vimos frente a nosotros un gran número de pieles rojas.