El Sabueso de los Baskerville
El Sabueso de los Baskerville »—Eso y mucho más. Pero le aseguro, Watson, que a pesar de las pocas semanas transcurridas, desde el primer momento comprendà que estaba hecha para mà y que yo, también…, que la señorita Stapleton era feliz cuando estaba conmigo, y eso puedo jurarlo. Hay un brillo en los ojos de una mujer que habla con más claridad que las palabras. Pero Stapleton nunca nos ha dejado a solas y hoy tenÃa por fin la primera oportunidad de decirle unas palabras sin testigos. Ella se ha alegrado de verme, pero no querÃa hablar de amor, y me habrÃa impedido mencionarlo si hubiera estado en su mano. No ha hecho más que repetirme que este sitio es muy peligroso y que sólo será feliz cuando me haya marchado. Entonces le dije que desde que la vi no tengo ninguna prisa por marcharme y que si realmente quiere que me vaya, la única manera de lograrlo es arreglar las cosas para acompañarme. A continuación le pedà sin más rodeos que se casara conmigo, pero antes de que pudiera responder apareció ese hermano suyo, corriendo hacia nosotros con cara de loco. Se le veÃa lÃvido de rabia y hasta esos ojos suyos tan claros echaban fuego. ¿Qué estaba haciendo con Beryl? ¿Cómo me atrevÃa a ofrecerle unas atenciones que ella encontraba sumamente desagradables? ¿Acaso creÃa que por ser baronet podÃa hacer lo que me viniera en gana? De no tratarse de su hermano habrÃa sabido mejor cómo responderle. Pero dada la situación le dije que mis sentimientos hacia su hermana eran tales que no tenÃa por qué avergonzarme de ellos y que esperaba que me hiciera el honor de casarse conmigo. Aquello no pareció contribuir a mejorar la situación, de manera que también yo perdà la paciencia y le respondà quizá con más acaloramiento del debido, si se piensa que estaba ella delante. Y la cosa ha terminado con Stapleton marchándose con su hermana, como usted ha visto, y quedándome yo tan desconcertado como el que más. Haga el favor de explicarme qué significa todo esto, Watson, y quedaré tan en deuda con usted que nunca podré terminar de pagársela.