El Sabueso de los Baskerville
El Sabueso de los Baskerville »Mi primer impulso fue contar mis planes a Sir Henry. El segundo y más prudente ha sido hacer mi juego y hablar lo menos posible. El baronet está silencioso y distraÃdo. El aullido en el páramo lo ha conmocionado extrañamente. No diré nada que contribuya a aumentar su ansiedad, pero tomaré las medidas oportunas para lograr lo que me propongo.

»Esta mañana tuvimos una pequeña escena después del desayuno. Barrymore pidió permiso para hablar con Sir Henry y se encerraron en el estudio del baronet durante unos minutos. Desde mi asiento en la sala de billar oà más de una vez cómo ambos alzaban la voz y reconozco que tenÃa una idea bastante exacta del motivo de la discusión. Finalmente Sir Henry abrió la puerta y me llamó.
»—Barrymore considera que tiene motivos para quejarse —dijo—. Opina que no hemos sido justos al dar caza a su cuñado cuando él, libremente, nos habÃa revelado el secreto.
»El mayordomo se hallaba delante de nosotros, muy pálido pero muy dueño de sà mismo.