El Sabueso de los Baskerville
El Sabueso de los Baskerville »—Supongo que estamos haciéndonos cómplices de un delito, ¿no es eso, Watson? Pero después de lo que acabamos de oír no me creo capaz de entregar a ese hombre, de manera que punto final. De acuerdo, Barrymore, puede usted marcharse.
»Con unas inconexas palabras de gratitud el mayordomo se dirigió hacia la puerta, pero luego vaciló y volvió sobre sus pasos.
»—Se ha portado usted tan bien con nosotros, señor, que, a cambio, quisiera hacer por usted todo lo que esté en mi mano. Sé algo, Sir Henry, que quizá debiera haber dicho antes, pero sólo lo descubrí mucho tiempo después de terminada la investigación. Nunca lo he comentado con nadie. Y tiene que ver con la muerte del pobre Sir Charles.
»Tanto el baronet como yo nos pusimos en pie.
»—¿Acaso sabe usted cómo murió?
»—No, señor, eso no lo sé.
»—¿De qué se trata, entonces?
»—Sé por qué estaba en el portillo a aquella hora. Se había citado con una mujer.
»—¿Citado con una mujer? ¿Sir Charles?
»—Sí, señor.
»—¿Sabe usted quién era?
»—No le puedo decir el nombre, señor, pero sí las iniciales: L. L.
»—¿Cómo ha sabido usted todo eso, Barrymore?